Páginas:
Por: Ariel Palazzesi
@
sábado, 14 de junio de 2008
Nota vista 10197 veces
Durante décadas se han comparado los ordenadores con los cerebros orgánicos. Y no pocas publicaciones, sobre todo las más antiguas, se refieren a los ordenadores como “cerebros electrónicos”. Sin embargo, existen importantes diferencias entre un dispositivo de silicio y el órgano que alberga nuestra mente.
Ordenadores: muy diferentes a un cerebro.
La comparación entre ordenadores y cerebros vivos ha servido muchas veces para explicar que puede o no hacer un ordenador, o de que manera funciona. Sin embargo, si somos estrictos, existen importantes diferencias entre uno y otro. De hecho, una serie de investigaciones en el campo de las ciencias cognitivas han demostrado importantísimas diferencias que, correctamente aplicadas por los científicos, podrían ayudar a la hora de crear una inteligencia artificial exitosa.
En el sitio robots-argentina.com.ar se ha hecho un excelente estudio sobre el tema, marcando 10 diferencias claves que pueden encontrarse entre el funcionamiento (o estructura) de un ordenador y un cerebro. El análisis que sigue se basa en dicho texto.
Diferencia 1: Los cerebros son analógicos y los ordenadores son digitales
A pesar de que el funcionamiento de una neurona puede simplificarse al extremo de verla como un dispositivo binario, capaz de disparar una respuesta cuando algún parámetro alcanza un valor determinado, la realidad es bastante más compleja. Debajo de esta semejanza superficial con el mundo digital basado en ceros y unos, existe una enorme variedad de procesos continuos y no lineales que hacen de una neurona un elemento mucho mas complicado.
El desconocimiento de este hecho, o la no implementación del mismo en la creación de las redes neuronales, han sido el motivo por el cual muchos modelos basados en solo dos capas hayan sido incapaces de resolver determinados problemas. Los “perceptrones”, ideados por Marvin Minksy y Seymour Papert en 1969 eran una red nerviosa que carecía de una capa intermedia entre la recepción y la salida. Ahora se sabe que ese tipo de redes subestiman profundamente la potencia computacional de las redes nerviosas.
Diferencia 2: El cerebro usa una memoria de contenido direccionable
Cuando accede a un dato almacenado en la memoria, el microprocesador que controla el funcionamiento de un ordenador se dirige a una posición precisa dentro de ella. Esta forma de funcionamiento es, desde el punto de vista electrónico, la más adecuada. Sin embargo, el cerebro funciona de una manera completamente diferente.
Cuando un cerebro intenta recuperar algún dato almacenado en su memoria, trabaja de una forma similar a la que emplea un buscador Web. Por ejemplo, si pensamos en la palabra “zorro”, nos vienen a la mente un montón de datos relacionados con ese término, desde la imagen de un animal hasta el contenido de algún capitulo de una serie televisiva.
Un ordenador puede “simular” que funciona de esa manera. Justamente, un buscador como Google crea enormes bases de datos relacionando palabras con contenidos que, a la hora de buscar algo, devuelve resultados de una forma similar a la empleada por el cerebro. Pero nativamente un ordenador no funciona así.
Aunque ésta podría parecer una diferencia casi sin importancia, tiene profundas implicancias en el funcionamiento de ambos elementos.

Procesador y memoria

Auriculares Astro A40: Juega sin molestar a tus vecinos

Guía de Docks tipo Mac para Windows
Prohibida su copia total con o sin fines comerciales. Copias parciales deben citar la fuente.