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Por: Ariel Palazzesi
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sábado, 14 de junio de 2008
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Durante décadas se han comparado los ordenadores con los cerebros orgánicos. Y no pocas publicaciones, sobre todo las más antiguas, se refieren a los ordenadores como “cerebros electrónicos”. Sin embargo, existen importantes diferencias entre un dispositivo de silicio y el órgano que alberga nuestra mente.
Diferencia 3: El cerebro funciona en paralelo, los ordenador de forma serial.
Aquí no estamos refiriéndonos a la clase de paralelismo que puede exhibir un ordenador dotado de varias CPUs, sino a la forma en que funciona el cerebro. A pesar de que durante décadas los científicos han intentado asociar zonas del cerebro a funciones especificas como el habla, la visión o la memoria, lo cierto es que la realidad es bastante mas complicada.
Por ejemplo, en los últimos años se ha descubierto que las regiones de "memoria" (como los hipocampos) juegan un papel importante en funciones tales como imaginación o la navegación espacial, entre otras y diversas funciones. Esto lo que permite a muchas personas que han sufrido la perdida de partes de sus cerebros funcionar, a menudo, de forma normal.
Un ordenador, sin una parte del mismo, salvo contadísimas excepciones (algunos se construyen con discos duros redundantes, por ejemplo), son incapaces de afrontar con éxito un daño similar.
El cerebro no funciona como un reloj.
Diferencia 4: El “ritmo” del procesamiento
Un ordenador posee un sistema encargado de generar pulsos de reloj que marcan el ritmo con el que se llevan a cabo la ejecución de las “instrucciones” que realizan las tareas relacionadas con su funcionamiento. Más allá de que su velocidad puede variar, por ejemplo disminuir para ahorrar energía, se trata de un cronometraje preciso.
El cerebro no funciona de esta manera. De hecho, hay evidencias que la velocidad de procesamiento de la información por parte de las neuronas está sujeta a una cantidad de variables, entre las que se incluyen el tiempo necesario para que una señal electroquímica cruce axones y dendritas, el tiempo de difusión de los neurotransmisores a través de la fisura sináptica, etc. No existe en el cerebro algo tan concreto como la velocidad de reloj en un microprocesador. Existe evidencia acerca de que “el tiempo” en el cerebro se parece mas a la forma en que mueven las olas en una laguna que con el funcionamiento de un reloj digital.
Diferencia 5: La memoria a corto plazo no es como la RAM
El hecho de que ambos, cerebros y ordenadores, posean una sección llamada “memoria”, y que la empleen en ambos casos para guardar datos no significa, ni cerca, que funcionen de la misma manera.
En efecto, aunque la RAM y la memoria a corto plazo del cerebro necesitan energía (un disparo nervioso en un caso y electricidad en el otro RAM), aparentemente la memoria a corto plazo sólo contiene "apuntadores" a la memoria a largo plazo, mientras que la RAM contiene datos que son isomórficos a los que se guardan en el disco duro.
Otra importante diferencia es que la capacidad de la memoria a corto plazo del cerebro no tiene límites, mientras que la RAM (algo que dolorosamente comprobamos con frecuencia) es finita.

Hardware y Software vs. Mente

Primeras diferencias.

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