Mirror's Edge podría innovar para siempre el género en primera persona.
4. Mirror's Edge
EA Games, EA DICE | PS3, X360, PC
Acción en primera persona, parkour
Lanzamiento: Noviembre 2008
Mirror’s Edge, desarrollado por los creadores de la serie Battlefield, podría ser una revolución en un género que no ve grandes cambios desde sus orígenes. Los juegos en primera persona no han cambiado mucho, realmente. Mejoran aquí y allí, siempre los gráficos son apabullantes, las armas espectaculares, los enemigos se comportan con más o menos inteligencia, etc.; pero, en el fondo de las cosas, siempre es igual. Es uno de los géneros preferidos, desde luego, a pesar de su falta de innovación.
Sin embargo, Mirror’s Edge podría cambiarlo todo, incluso para siempre. Se trata de un juego donde las armas no son las protagonistas, como es usual. Aquí el protagonista es el movimiento. Es un juego de parkour. El objetivo es correr y sortear obstáculos, mientras la ley nos pisa los talones (y quiere agujerearlos a balazos). ¿Por qué nos persiguen? El personaje que da vida a Mirror’s Edge es Faith, una muchachita delgada, con aire oriental, experta en gimnasia callejera. Ella es una corredora o traceur, que lleva mensajes de la resistencia de la única manera que se puede, al tiempo que busca a su hermana, desaparecida por los mismos que asesinaron a sus padres.
La gran ciudad –muy blanca, muy sofisticada y moderna, con toques de color muy llamativos– está dominada por un gobierno tirano, que vigila todas las formas de comunicación y no permite desvíos en las reglas. Faith, como todos los demás mensajeros de la resistencia, se la pasa huyendo de la guardia ciudadana por azoteas, deslizándose por cables, trepando murallas y filtrándose por pequeños huecos, lejos de disparos, soldados, helicópteros y trampas asesinas dispuestas por todos lados para impedir que los mensajes alcancen su destino.
Lo interesante de Mirror’s Edge es que el movimiento del cuerpo se imita a la perfección. Para detenerse, Faith debe disminuir la carrera (hay inercia como en la vida real). Cuanto más corre, más rápido puede hacerlo, ganando impulso para saltar de un edificio u otro o para subirse a una estructura muy alta. En todo momento nos obliga a estar en movimiento, detenerse mucho tiempo es mortal, y caer desde tanta altura no es una opción.
Para ello, el juego señala con códigos de color las áreas y estructuras que pueden servir de camino, de manera que no debamos parar en ningún momento más que unos segundos. Nos persiguen, así que cada instante cuenta.
Las armas aquí no son demasiado útiles, salvo como “power ups”, ya que –excepto por una pistola– Faith no dispone de otras armas. Puede arrebatarlas a uno de sus perseguidores, quizás para usarla en el momento, pero luego debe deshacerse de esta porque el peso le impediría continuar la desesperada carrera hacia el siguiente traceur que será su relevo. En todo caso, la chica puede luchar usando su propio cuerpo y su entrenamiento en artes marciales.
Mirror’s Edge se propone innovar donde ya parece no haber espacio para la sorpresa.

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