Sabemos que existen muchos estudios acerca de cómo implantar o modificar nuestra memoria cerebral. Generalmente se trata de métodos que implican que nos metan agujas y electrodos.
Lo que tal vez no esté tan difundido es cómo esto puede hacerse sin necesidad de que nos pinchen ni trepanen el cráneo ni nada por el estilo. La cosa es mucho más sencilla. De hecho, hace muchos años que se está haciendo. Y eso incluye a tu cerebro. ¿Cómo saber el mecanismo? ¡No te queda más remedio que leer esta nota!
