Hace poco hemos comentado la posibilidad de una Era Oscura Digital, en la que toda la información que poseemos podría volverse ilegible en sólo un par de décadas, debido a la falta de soporte para leer los formatos de almacenamiento que para nosotros, son actuales. Ejemplos vivos y tangibles de esta amenaza pueden verse en los discos flexibles, o por qué no, entre las unidades IDE. Después de ocho años de desarrollo, se ha alcanzado lo que podría ser una solución: Un disco de titanio-níquel de tres pulgadas, conteniendo información análoga.