Mientras que el usuario promedio está acostumbrado a tratar con tarjetas SD y sus variaciones más pequeñas utilizadas en teléfonos móviles, las tarjetas CompactFlash siguen siendo las preferidas de los fotógrafos, especialmente en el entorno profesional. Mientras que la revisión 4.1 del estándar CompactFlash permite un máximo de capacidad de 137 GB en una sola de estas tarjetas, la quinta versión propone, al menos en teoría, un máximo posible de 144 petabytes, algo así como 144 mil discos duros de un terabyte. ¿Alcanza, o no alcanza?