Ante la incómoda situación que puede representar instalar de cero a un sistema operativo, peor aún es recolectar todos los controladores necesarios para hacer funcionar a nuestro hardware. En general, lo mejor es ir a la página del fabricante y descargarlos en forma manual, pero existen componentes que tienen unos controladores muy difíciles de hallar, o que sólo funcionan con una versión específica de los mismos. Para evitar que termines dándote la cabeza contra la pared en busca de ese elusivo controlador, te recomendamos que hagas un respaldo con esta aplicación.