Por eso, el mejor consejo que se le puede dar a una persona es, lisa y llanamente, NO FUMES. Pero, claro, si uno no puede ir con el ejemplo, ¿cómo podemos evitar que los jóvenes comprendan el mensaje? ¡Con videojuegos estilo Halo, por supuesto!
La idea, salida de las oficinas de Tobacco Free Florida, es bastante contundente. Incluso sin entender inglés. Y, lo mejor, alcanza a un sector demográfico de mayor riesgo, los jóvenes: potenciales clientes (y esclavos) de las tabacaleras.
Al viejo estilo "Winners don't use drugs" de las antiguas recreativas, adaptado al presente: el Master Chief no fuma. De hecho, el fumador empedernido de los videojuegos, Solid Snake, ya acusa -en su último juego- los problemas ocasionados por el tabaco. Es bueno ver que las empresas de videojuegos comienzan a pensar en esos detalles.