Un equipo de académicos de la Universidad de Wolverhampton ha logrado recopilar los chistes más antiguos de nuestra civilización. El primero, que data de 1900 AC (Antes de Cristo), de la antigua Sumeria, es -como no podía ser de otra manera- de flatulencias y ventosidades. Pedos, en realidad (Del lat. pedĭtum). Y, lamentamos decirlo, es bastante malo. ¿Habrá que ser un sumerio para entenderlo?