Cuando la semana pasada emergió la primera imagen del hoy llamado "monstruo de Montauk", nos mostramos -como siempre- escépticos. Finalmente, luego de pasado un poco el furor, resultó ser que, aunque el animal aún no ha sido identificado, se confirmó -con nuevas imágenes- que no tiene pico, como muchos suponían. Y que no, no es un monstruo del espacio exterior, ni un chupacabras, ni mucho menos un demonio. ¿Hacía falta aclararlo?