Steve Jobs habría cerrado, por 278 millones de dólares, la adquisición de una compañía dedicada al diseño de chips que el año pasado habría dicho tener un procesador de doble núcleo y 64 bits "300% más eficiente que el competidor más cercano". Las especulaciones son muchas: mejorar sus dispositivos portátiles, aumentar los márgenes de ganancia, etc. Pero nadie conoce el propósito cierto de la compra.