No duró mucho el viejo modelo de TinyChat, que ya tenían que renovarlo para que, además de ser una rápida y nada compleja vía de conversación, sea un lugar sin secretos donde compartir cámara y micrófono con amigos, compañeros de trabajo y demás. Ahora y al costo de nada, puedes tener tu propio salón de conferencias instantáneo para pegar en tu sitio web o enviar por Twitter, ¡apenas escogiendo el nombre!