Últimamente, si hablamos del mundo de las consolas, nuestras mentes vuelan a las grandes marcas en el mercado: Sony, Microsoft y, por supuesto, Nintendo. Sin embargo, muchos de los que crecimos usando estos dispositivos sabemos que no era ninguna de estas (salvo Nintendo) la que nos alegró la niñez, si no otra que desapareció ya hace algunas generaciones. La vieja y querida Sega, que ahora vuelve a reclamar su lugar. Más o menos.