¿Por qué conformarnos con el diseño de toda la vida, que funciona perfectamente y es súper económico, si podemos complicarlo un poco y venderlo más caro? Algo así deben haber pensado los inventores del Dyson Air Multiplier, un extraño ventilador que no tiene aspas. El sistema funciona inyectando aire desde el cilindro que hace las veces de pie, y distribuyéndolo a través del aro de la parte superior. Si te sobran unos cuantos billetes y quieres tener el ventilador más geek de la cuadra, puedes ir a por él.