Los artistas, al igual que los profesionales de todas las demás áreas del conocimiento humano, se nutren de la tecnología para crear obras cada vez más complejas e inquietantes. Los ferrofluidos, una especie de “sopa de nanopartículas ferromagnéticas” poseen propiedades físicas muy especiales, que los tecnoartistas aprovechan para crear esculturas increíbles. Pasen y vean.