Barcelona se ha convertido, al menos por los próximos días, en el nuevo hogar de todas las novedades en matería de dispositivos móviles. Aunque lo cierto es que, en vez de llamarse "Mobile World Congress" debió haber sido "Microsoft World Congress", con la cantidad de novedades provenientes del gigante de Redmond. Por lejos, la más destaca de todas ha sido la presentación de Windows Mobile 6.5, el nuevo sistema operativo para móviles que aspira a colocar a Microsoft directamente en la pelea por un terreno cada vez más poblado por Blackberrys y iPhones. Estas son algunas impresiones.