En las conexiones Ethernet cotidianas es muy poco probable que se excedan los 100 megabits por segundo, no sólo por limitaciones de infraestructura, sino por la falta de una necesidad práctica para una velocidad mayor. Por supuesto, el hardware existente ya ofrece opciones que alcanzan y superan una velocidad de un gigabit por segundo, pero recién comienzan a brotar posibilidades que demanden superar los 100 megabits. Ahora, un grupo de investigadores australianos, daneses y chinos están en búsqueda de un nuevo umbral de velocidad, el terabit por segundo. ¿El resultado? Bueno, no se quedaron tan cortos que digamos.