El formato Live CD es probablemente una de las formas más cómodas que existen para probar una distro de Linux. Por supuesto, eso implica que a la hora de ejecutarlo, debas grabarlo en un disco en blanco, o lo inicies en un entorno virtualizado. Las aplicaciones profesionales de virtualización pueden ser muy costosas para el usuario promedio, y más de una vez puedes encontrarte sin discos en blanco. Gracias a esta aplicación, podrás correr ese Live CD que deseas ver directamente desde Windows, sin gastar un centavo.