La informática, además de entregarnos todo lo que ya le conocemos y mucho más, también permite la existencia de una enorme cantidad de anécdotas. Algunas pueden ser mejores que otras, aunque siempre existe alguna historia que queda flotando en nuestras mentes tras un tiempo, ya sea por lo cómico o por lo perturbador de la situación. Las cosas pueden fallar, eso nadie lo niega, pero la gran mayoría de las historias tiene como personajes principales a nosotros, los seres humanos, en calidad de usuarios que debemos batallar contra interminables situaciones, o lidiar con groseros errores cometidos. Estas son apenas cinco de las tantas historias con las que he me topado reparando ordenadores o teniendo contacto con sus usuarios. Y créanme, algunas son espeluznantes...