Era el siguiente paso a dar, de eso no cabe duda alguna. Por un lado tenemos a la música, luego a las películas, libros, periódicos, y finalmente, ha llegado el turno de los cómics de ser vendidos en formato digital. Algunos cómics pueden ser increíblemente difíciles de conseguir, y factores como costos, antigüedad y ubicación geográfica hacen las cosas todavía más complicadas. Por suerte ha aparecido LongBox, algo que promete convertirse en el medio de distribución digital definitivo para cómics, a menos que al iTunes se le ocurra alguna idea, pronto.