Se llama Buckypaper y tiene el aspecto de un papel carbónico común y corriente. Pero, en realidad, se trata de un compuesto de carbono extremadamente fuerte y liviano, que puede revolucionar la forma en que fabricamos coches y aviones. ¿Te imaginas aviones de papel? Pliegas por acá, por allá, ¡y voilá! (Bueno, no... no es tan fácil)