No es la primera vez que hablamos de este tipo de energía. Sin embargo, nuevos planes siguen emergiendo y nos dan a soñar con que una fuente como ésta, más limpia y económica, es posible. Esta vez fue un grupo israelí el que presentó a la Asociación de Transporte Medioambiental (ETA) de Inglaterra el nuevo proyecto, que consiste en regar la carretera de pequeños cristales piezoeléctricos. Las pruebas se llevarán a cabo en Israel el mes próximo.