Al nombrar a Ridley Scott vienen a nuestras mentes varias películas, pero tres de ellas han logrado una presencia especial: Alien, Blade Runner, Gladiator. Hay una particularidad sobre las películas de Scott, y es que en un principio no parecen ser grandes filmes, pero que con el paso del tiempo adquieren un estatus de culto con un nivel tan alto que ningún amante del cine puede dejarlas pasar. Para muchos, Gladiator fue el gran éxito rutilante de Scott, pero ha decidido volver a intentarlo. Con otra historia épica para contar, y otra vez recurriendo a Russell Crowe para el papel protagónico, Ridley Scott ha creado su propia versión de una de las leyendas más famosas: Nada menos que el príncipe de los ladrones, Robin Hood.