El glamour y el avance tecnológico se unen en una mágica danza tridimensional, para prestar al comercio nuevas armas de seducción hacia el consumo. Presentamos los escaparates holográficos, un signo de distinción que ninguna empresa que aspire a un alto nivel de representación puede negarse. Dreamoc, de RealFiction, es para lugares exclusivos y muy caros. Pero, ¡demonios que se ve bonito!