Un equipo de profesionales del cine, patrocinados por una cervecera y ayudados por miles de internautas, acaba de marcar un hito en la historia del séptimo arte. Han creado la primera película colaborativa del mundo, una obra que ha sido dirigida, protagonizada y realizada por un buen número de voluntarios que han prestado sus ganas para terminar el proyecto y obtener una cinta muy decente con una magnífica banda sonora. Sin ánimo de lucro, por cierto.