El centro de investigación de Microsoft está estudiando la posibilidad de darle a sus dispositivos de mano la capacidad de sentir la fuerza con la que son sostenidos. Esto serviría para poder doblar lo que se está mirando en la pantalla, como si fuera papel. De esta manera el "cuerpo" del dispositivo no sería sólo espacio muerto.
La posibilidad de implantar una pantalla táctil flexible debajo de la piel podría cambiar la forma en que nos comunicamos. Mas allá de las posibilidades estéticas que puede brindar un tatuaje programable, su capacidad para mostrar constantes vitales haría de este tipo de tatuajes un “biogadget” indispensable.
Este es un dispositivo tan flexible, que hasta podría decirse es un "hágalo ud mismo". La base y los módulos (o accesorios) se compran por separado y después se unen, de hecho se debe programar o conseguir programas para el dispositivo por separado. Esto, si nos gusta programar, nos propone un dispositivo que está limitado sólo por nuestra imaginación.
Se trata de un concepto para un MID que, usando uno de los nuevos procesadores Atom de Intel, tendría muchísimas funciones interesantes como una pantalla multitáctil, cámara, receptor GPS e incluso conectividad por banda ancha local o móvil. De construirse, este concepto sería lanzado en primer lugar en China y según parece utilizaría un sistema operativo Linux.
Las primeras impresiones sobre el Blackberry 9000 son mezcladas, si bien tiene buenas prestaciones, espacio y características parece ser que la batería no dura lo suficiente para satisfacer a los clientes empresariales. Con una duración de sólo 4 horas de conversación o 2 horas con el Wi-Fi encendido y navegando probablemente ésta sea la causa de su atraso.