El usuario que logra obtener cierta destreza con el teclado comprende rápidamente que es muy difícil que otro dispositivo de entrada lo pueda reemplazar en factores como velocidad y precisión. Pero hay ocasiones, más de las que uno piensa, en las que usar el teclado se vuelve inviable. Allí es en donde el ratón sale al rescate, pero tantos clics y arrastres pueden volver tediosa a la más básica operación. Sin embargo, podrás evitar esto usando esta simple utilidad que asocia gestos del ratón a acciones determinadas.