Bueno, aún no se sabe si se trata de un robo o de un sospechoso extravío, pero el caso es que ha desaparecido el teléfono prototipo donde venía instalada la nueva esperanza de Microsoft para el mundo de los móviles. Al ingeniero responsable del teléfono no le debe caber la camisa en el cuerpo, por mucho que digan los grandes prebostes de Microsoft que no ha pasado nada.