Si estás lidiando constantemente con ordenadores ajenos, o debes recurrir a terminales públicas más de lo que te gustaría en realidad, sabes muy bien que los entornos Windows de dichos sistemas pueden ser, a falta de otra palabra, repugnantes, repletos de spyware y keyloggers de fondo. Sin embargo, una solución práctica es llevar un sistema limpio y útil en un pendrive, ¿y qué mejor que un distro de Linux para eso?