Una vez más en la trinchera, queridos amigos. Dejando de lado al pobre William, todos sabemos que ya hemos estado aquí. Con dos sistemas operativos por venir en los próximos tres meses, pronto tendremos una nueva versión de la batalla de las plataformas, y gracias a la prensa, la propaganda, los errores y los aciertos, tal vez la veamos más afilada que nunca. Pero la gran pregunta es: ¿Qué importa? Sí, suena extraño pero hay gente allí afuera que no le importa en lo más mínimo lo que hagan la manzana, el pingüino y la ventana pintada de forma psicodélica. Mientras los gigantes corporativos se sacan los ojos para tentar a los fabricantes de instalar sus sistemas operativos en las netbooks, nettops, notebooks y ordenadores de escritorio que intentan vender, hay una enorme cantidad de usuarios que con sus Pentium III de diez años de edad tienen al mundo a sus pies, y se ríen de los gigantes. ¿Están acaso locos, o en verdad se trata de que la ignorancia es una dicha?