Cuando nos dedicamos de lleno a jugar un videojuego, hay muchas ocasiones en las que el jugador no puede detenerse a apreciar los pequeños detalles con los que cuenta el título, usualmente porque es perseguido por un monstruo sediento de sangre que quiere arrancarle la cabeza. Sin embargo, cuestiones como la física y el realismo son puntos fundamentales en los videojuegos de hoy, ya que además de demostrar las capacidades del hardware actual, también se puede observar el nivel de destreza de sus desarrolladores. Euphoria es una de esas expresiones, demostrando movimientos y reacciones que parecen obtenidas a través de captura de movimiento, pero que en realidad nada tiene que ver con eso.