Tanto cámaras como filmadoras digitales han mejorado mucho con el paso de los años, y las funciones que incorporan son muy atractivas, además de ayudar en gran medida al usuario inexperto. Sin embargo, una de las necesidades básicas a la hora de tomar una foto o realizar una filmación es, después de todo, tener una buena mano. Si una persona tiene un pulso terrible, cuenta con una cámara básica o debe realizar una filmación en movimiento, el temblor y las sacudidas en la imagen pueden arruinar por completo lo que podría haber sido una toma perfecta. Pero no todo está perdido, ya que un software especial puede convertir vídeos con mucho movimiento de cámara en una filmación suave y sólida, sin sobresaltos.