El futuro parece apuntar a proyectores muy pequeños: imagina llevar un pantalla de buen tamaño, en tu bolsillo, todo el tiempo. Estos pequeños dispositivos prometen proyecciones de buena calidad en cualquier sitio, y por varias horas, con sus propias baterías integradas. Incluso, con el tiempo, este tipo de proyectores podrían incluirse en móviles y otros dispositivos portátiles. ¡Y que comience el cine improvisado!