Cuando nos mudamos a una casa más grande y confortable, las distancias son amplias por donde miremos, y puede ocurrir que nuestro router inalámbrico no sea capaz de entregar la potencia suficiente para disfrutar una tarde de chat con amigos desde el jardín. Con pequeñas y sencillas indicaciones podremos sacar mejor provecho de nuestro sistema WiFi sin desembolsar dinero extra en costosas antenas que, en pocas horas, podemos construir nosotros mismos.