Parece un verdadero disparate, pero según un estudio realizado en Albuquerque, no lo sería tanto. Tras llevar a cabo una elaborada simulación, expertos revelaron que un aumento en la cantidad de núcleos en un procesador provoca una caída en el rendimiento final del mismo, al punto de mencionar que 16 núcleos tienen una merma de poder tal, que se compara al poder de solamente dos núcleos.