De una monstruosidad como: “Al enviar, publicar o mostrar Contenido, estará concediendo a Google una licencia permanente, internacional, irrevocable, no exclusiva y que no está sujeta a derechos de autor para reproducir, adaptar, modificar, traducir, publicar, representar y mostrar públicamente, así como para distribuir cualquier Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos.”
Nuevas Condiciones de servicio de Google Chrome
Pasamos a un mucho más amigable y coherente: “Conservará los derechos de autor y cualquier otro derecho que ya posea del Contenido que envíe, publique o muestre en los Servicios o a través de ellos.”
Y Google se reivindica. Error de “copia y pega”, habrían dicho los abogados. ¡Qué susto nos dio el CTRL+ V!