A principios del 2008 se descubrió una importante brecha de seguridad en los servidores de Nombre de Dominio (DNS) que afectó a Internet a nivel mundial. Desde entonces, las grandes compañías de software se han unido para encontrar una solución. Afortunadamente, nadie ha podido aprovecharse de esta brecha hasta ahora y los parches de seguridad ya están listos para comenzar a solucionar el problema.