No pudieron criminalizar a los internautas por la vía penal, de modo que sólo les quedaba la vía civil para demandar a los que publican páginas con enlaces hacia archivos protegidos. Sin embargo, su exigencia de cerrar cautelarmente una Web que sólo contenía enlaces ha sido desestimada por un juzgado mercantil de Barcelona, que abre la última esperanza para que los internautas no pierdan sus derechos en la Red.