Los han pillado con las manos en la masa (de bits). Unos investigadores canadienses han destapado la existencia de una red de espionaje cibernética cuyos tentáculos alcanzaban toda una pléyade de países que han permanecido bajo la vigilancia de esta red sin darse cuenta de nada. La cabeza del sistema parece encontrarse en China, según apuntan estos informáticos de Toronto. Seguro que negarán la mayor, pero está claro que existe GhostNet, por mucho que se resistan a admitirlo.