La evolución de la Web parece tener un camino claro por delante. Que la red deje de ser una simple herramienta y se ponga a la altura del usuario, conociendo su entorno, sus gustos y sus necesidades es algo que muchos, incluidas las grandes corporaciones, creen que sucederá. Se podrá trabajar con mayor naturalidad y la red comprenderá a la perfección nuestra forma de solicitarle información. Sin embargo, para poder alcanzar ese nivel de entendimiento, deberíamos poseerlo primero en nuestros propios ordenadores. Gracias a un proyecto europeo, tal vez eso sea posible.