Este juego, cuyo simple objetivo es la simulación de la vida real, había alcanzado un número muy importante de usuarios en todo el mundo. Incluso se llegó al punto de hacer inversiones en inmuebles virtuales, proponiendo el negocio como uno muy inteligente y redituable. Sin embargo, los días de esplendor del juego quedaron en el año pasado, y cada vez hay menos gente en el mundo de Second Life, según muestran los números. ¿Será el momento de hacerle una remodelación a la vida real virtual? ¿O se trata simplemente de una moda pasada a la que le llegó la hora?