Todos conocemos las esponjas y la forma en que trabajan. Su interior, lleno de huecos, se llena de agua al ser sumergidas en el seno de ese líquido. Sin embargo, no todas las esponjas funcionan de la misma manera. Científicos chinos acaban de poner a punto una clase de esponja que no absorbe en absoluto el agua, pero recoge cualquier aceite tóxico o disolvente que se encuentre mezclado con ella. Como imaginarás, un invento como este tiene un gran futuro en la limpieza del medio ambiente.