Maurits Cornelis Escher resulta difícil de clasificar. Se han hecho múltiples interpretaciones de sus obras, pero la realidad es que no tenía grandes pretensiones ni mensajes que transmitir, sino que básicamente plasmaba lo que le gustaba. Sus dibujos poseen una naturalidad tal que incluso las construcciones más inverosímiles se nos presentan matemáticamente claras y con un realismo muy evidente. "Lo que hago no es nada especial. No comprendo por qué no lo hace un mayor número de personas. El público no debería sucumbir fascinado ante mis trabajos. A mi juicio, sería mucho más divertido para él, si él mismo hiciese algo por su cuenta", Maurits Cornelis Escher (1898-1972).