Aproximadamente cada 100 millones de años choca contra la Tierra un asteroide de no menos de 10 kilómetros de diámetro (del tipo del que debió acabar con los dinosaurios hace 65 millones de años). La frecuencia de impacto de asteroides de un kilómetro (que puede hacer desaparecer un país grande y tener repercusión global) es de 1 en 500.000 años, y de asteroides de 500 metros (catastrófico a escala local) de 1 en 100.000 años. Estas rocas viajeras del espacio han chocado contra nuestro planeta siempre, pero ahora no sólo se ven, se vigilan y se calcula la probabilidad de impacto, sino que las tecnologías necesarias para evitar dicho impacto están listas o al alcance de la mano. De hecho, un grupo de ingenieros británicos ha diseñado una nave capaz de salvar al mundo de una posible destrucción.