Como mancha apestosa de petróleo. La sagrada ciencia observa impotente cómo se extienden las conductas fraudulentas en su seno y la merecida confianza que otrora se había ganado tras muchos años de esfuerzo, ahora se desvanece por entre los dedos como arena de playa. Todo debido a una pequeña minoría de científicos corruptos y tocados por la mano de la ambición desmedida, que están consiguiendo hundir poco a poco el alma de la sociedad moderna. Se está reaccionando, intentando detener esta lacra y diseñando herramientas para erradicar los fraudes pero ¿será suficiente?