El Magnapinna, algo parecido al Kraken, la mítica criatura de los fondos abisales, fue grabado por la cámara de un submarino propiedad de la petrolera Shell. Esta especie de mezcla entre calamar y alien, vive a casi 3 kilómetros de profundidad y resulta muy difícil de filmar por las extremas condiciones que imperan tan lejos de la superficie. Son casos raros, pero la suerte a veces se pone de nuestra parte para proporcionarnos espectáculos como éste. A algunos les producirá pavor, otros estarán pensando en la cantidad de riquísimos bocadillos de calamares que pueden salir de semejante pieza.