Mira tú por donde, acaban de descubrir que los dinosaurios no eran tan grandes como se pensaba. Llevamos toda la vida creyendo que los grandes dinosaurios pesaban como montañas y se alzaban sobre las nubes como rascacielos, sin embargo, la ciencia se supera a si misma, verificando que, en realidad, medían bastante menos de lo anunciado. Ya te puede pisar tranquilamente un brontosauro.