Cuando se conoció la noticia de que, por fin, iba a ponerse en marcha el LHC, la mayoría de los medios de comunicación (NeoTeo incluido) se refirieron a un informe de dos científicos, que alertaba sobre la posibilidad de que esta enorme máquina pudiese cargarse la Tierra y, por qué no, el Universo entero. Sin embargo, los expertos a cargo del experimento explican que tal cosa es imposible.