Evgenii Narimanov y Alexander Kildishev, dos científicos de la Purdue University en West Lafayette (Indiana), sentaron las bases para construir por primera vez un agujero negro electromagnético capaz de absorber la luz que lo rodea. El dispositivo, que funciona en el rango de frecuencias correspondiente a las microondas, fue modificado para que capture la luz visible. Cuando esto ocurra, podría convertirse en una forma completamente nueva de atrapar la energía solar y convertirla en electricidad.