En un acto de sabiduría absoluta, la productora cinematográfica Warner Bros. tiene planeado combatir a los piratas chinos ofreciendo alquileres de películas a 60¢ de dólar (U$S 1 las más caras). Esta, aunque es una iniciativa para aplaudir, envía un mensaje confuso. O sea, ¿tenemos que convertirnos en un paraíso pirata para disfrutar de los beneficios de precios módicos? ¡Pásame el Grog, Guybrush, que Warner premia “el delito”! Y sí, el debate está abierto.