En esta época del año en que se acercan algunas fiestas religiosas donde se suelen hacer regalos, la preferencia de los adolescentes y jóvenes son encabezadas por productos tecnológicos, luego por ropa y muy allá lejos se ubica la idea de renovar el mobiliario del dormitorio. Sin lugar a dudas, la elección entre una Wii y cambiar el colchón de la cama no tiene muchas milésimas de duración dentro de un cerebro adolescente. Lo mismo podría ocurrir entre un nuevo ordenador portátil y un bonito juego de cortinas, sábanas y alfombras. Pero al momento de comprar el artículo electrónico, pensamos en una obviedad que para muchos puede pasar como algo inadvertido y para otros puede significar la decisión de la compra: la garantía. Pero todo se vuelve más caótico cuando el vendedor nos ofrece la siempre confusa Garantía Extendida. ¿Qué hacer y qué no hacer? ¿Cómo sobrevivir a esto?